Ayer dieron redes 2.0 y hablaron de un tema muy interesante.

La frase de portada es del psicólogo Barry Schwartz y dice "Viviríamos mejor si bajáramos las expectativas sobre el resultado de nuestras decisiones".
En su libro "The paradox of choice" explica que el aumento de las posibilidades y opciones en todas las partes de nuestra vida nos está llevando a ser más infelices.
La libertad es nuestro bien más preciado, pero la esclavitud es tan mala como la nueva esclavitud de la indecisión de elección. Y no solo la indecisión sino el arrepentimiento de haber tomado la mala elección debido a la infinidad de posibilidades que existían.
Tan malo es no tener elección como tener infinitas posibilidades porque nos sentiremos mal por temer haber escogido equivocadamente o a ese resultado llega la mayoría de gente.
En este escenario encontramos dos antagonistas. El maximizador y el satisfactor.
El maximizador tarda en decidirse en la infinidad de opciones que tiene y siempre cree que podía haber escogido mejor.
El satisfactor por otra parte escoge la primera opción y se siente satisfecho con esa elección.
Hemos de tender a ser suficientemente maximizador para no conformarnos con lo primero que nos den pero ser suficientemente satisfactor para no arrepentirnos de nuestra decisión.